¿Sabías que la hiperlaxitud en niños no siempre es benigna? Guía para padres
La hiperlaxitud articular en niños puede ser normal o señal de alerta. Aprende a reconocer los síntomas, cuándo acudir al podólogo y qué tratamientos existen en CPH Bilbao.

Es una de las frases que escuchamos con más frecuencia en consulta: “Mi hijo es muy flexible, ¿eso es bueno?” Y la respuesta honesta es: depende. La hiperlaxitud articular en niños puede formar parte del desarrollo normal, pero también puede esconder una mayor tendencia a sobrecarga articular, dolor y alteraciones en la marcha. Saber distinguir una cosa de la otra marca la diferencia entre actuar a tiempo o esperar más de lo conveniente.
¿Qué es la hiperlaxitud articular en niños y por qué ocurre?
La hiperlaxitud articular implica que las articulaciones tienen un rango de movimiento mayor del habitual. Esto ocurre porque los ligamentos y tejidos conectivos son más elásticos de lo normal. En la infancia, un cierto grado de flexibilidad es completamente fisiológico: los tejidos todavía están madurando y el sistema musculoesquelético no ha alcanzado su estabilidad adulta.
El problema aparece cuando esa elasticidad excesiva no va acompañada de la fuerza muscular suficiente para compensarla. En esos casos, las articulaciones trabajan con menos control, lo que puede traducirse en fatiga precoz, dolor recurrente o patrones de movimiento compensatorios que, mantenidos en el tiempo, generan molestias crecientes.
No siempre tiene una causa concreta. En muchos niños se trata de una variante constitucional, a veces con componente familiar. En otros casos puede estar relacionada con síndromes específicos como el síndrome de Ehlers-Danlos, que requieren un enfoque más amplio y multidisciplinar.
Cómo valoramos la hiperlaxitud: la escala de Beighton en podología infantil
A nivel clínico, la herramienta más utilizada para objetivar el grado de hipermovilidad es la escala de Beighton. Permite evaluar cinco puntos articulares mediante maniobras sencillas y reproducibles:
- Dorsiflexión pasiva del meñique por encima de 90°
- Flexión pasiva del pulgar hasta tocar el antebrazo
- Hiperextensión de codos por encima de 10°
- Hiperextensión de rodillas por encima de 10°
- Flexión de tronco con rodillas extendidas tocando el suelo con las palmas

Cada maniobra bilateral suma 1 punto por lado (máximo 8 puntos entre los cuatro pares); la flexión de tronco es unilateral y suma 0 o 1 punto. Una puntuación igual o superior a 5 sobre 9 sugiere hiperlaxitud articular generalizada.

La escala de Beighton no es un diagnóstico en sí mismo. Es una herramienta de cribado que ayuda a orientar la valoración, pero siempre debe interpretarse dentro del contexto funcional del niño.
“En Centro Podológico Henao, no solo valoramos la hiperlaxitud con escalas como Beighton, sino que analizamos cómo afecta realmente a la marcha y a la función del pie, que es donde muchas veces aparecen los problemas.”
— Dra. Gisela Gómez López, directora clínica de CPH
Cuándo la hiperlaxitud en niños sí genera problemas: señales de alarma
No todos los niños con hiperlaxitud presentan síntomas. Pero si observas de forma persistente uno o varios de estos signos, merece la pena hacer una valoración específica:
- Dolor articular o muscular recurrente, especialmente después de actividad física moderada o al final del día
- Fatiga precoz: el niño se cansa mucho más rápido que sus compañeros durante el juego o el deporte
- Inestabilidad articular: esguinces frecuentes, sensación de que “el pie se va” al caminar o correr
- Alteraciones visibles en la marcha: pisada muy pronada, rodillas juntas (genu valgum), marcha inestable o con compensaciones evidentes
- Dolor en el talón o en la planta del pie después de un día de actividad que para su edad debería ser normal
- Rechazo a actividades físicas que antes le gustaban, sin causa aparente
- Quejas vagas de dolor difuso en piernas, rodillas o pies que aparecen por las tardes o tras periodos de bipedestación prolongada

Una valoración temprana permite actuar antes de que los patrones compensatorios se instalen y se hagan más difíciles de abordar.
El papel de la podología en niños con hiperlaxitud articular en Bilbao
La podología tiene un rol clave cuando la hiperlaxitud empieza a afectar a la función del pie y la marcha. No se trata de “corregir” la hiperlaxitud, que es una característica del tejido, sino de mejorar la estabilidad articular y la eficiencia del movimiento para que el niño pueda hacer vida normal sin dolor.
El punto de partida es siempre una valoración biomecánica completa. En CPH utilizamos baropodometría y análisis dinámico de la marcha para ver cómo se distribuye la carga en el pie durante el movimiento real, no solo en estático. Esto permite detectar compensaciones que en una exploración convencional pasarían desapercibidas.
A partir de esa valoración, diseñamos un plan individualizado. En los casos con hiperlaxitud, la podología infantil en Bilbao aporta herramientas específicas para abordar la estabilización articular y el trabajo de fortalecimiento muscular progresivo.
Si quieres ver cómo funciona esto en la práctica con un paciente real, puedes leer este caso clínico de hiperlaxitud infantil que atendimos recientemente en la clínica.
Tratamiento: plantillas y ejercicio terapéutico, cuándo y para quién
Cuando la valoración indica que es necesario intervenir, el tratamiento suele combinar dos líneas principales:
Plantillas podológicas personalizadas: No hablamos de plantillas genéricas de farmacia. En el contexto de la hiperlaxitud, diseñamos soportes específicos que mejoran la alineación del pie, distribuyen mejor las cargas y reducen la sobrecarga sobre las estructuras articulares. El objetivo es que el pie trabaje con más eficiencia, no que quede inmovilizado.
Ejercicio terapéutico: El trabajo de propiocepción y fortalecimiento muscular es fundamental. Los niños con hiperlaxitud se benefician especialmente de ejercicios que activen la musculatura intrínseca del pie y mejoren el control dinámico del tobillo y la rodilla. Según el caso, coordinamos este trabajo con fisioterapia.
La combinación de ambas herramientas, adaptada a la edad y al nivel de actividad del niño, es el enfoque que mejores resultados nos da en la práctica clínica.
No todo niño con hiperlaxitud necesita tratamiento: así lo valoramos en CPH
Este punto es importante. Muchos niños con hiperlaxitud no necesitan ningún tipo de intervención. Si el niño no tiene dolor, no presenta alteraciones funcionales y se desenvuelve con normalidad en sus actividades, la recomendación puede ser seguimiento periódico y fomentar una actividad física adecuada.
La decisión de intervenir nunca es automática. En CPH evaluamos cada caso de forma individual: la puntuación en la escala de Beighton, los hallazgos en el análisis de la marcha, la edad del niño, su nivel de actividad y la presencia de síntomas. Solo con esa información completa tiene sentido plantear un tratamiento.
La hiperlaxitud en niños no siempre es un problema, pero tampoco es algo que deba banalizarse. Identificar cuándo forma parte de la normalidad y cuándo empieza a generar disfunción es fundamental para actuar a tiempo.
Si notas que tu hijo se queja de dolor, se cansa más de lo habitual o camina de forma inestable, una primera valoración en CPH puede marcar la diferencia.
Servicios Aplicados

Podología Infantil
Cuidado podológico especializado para el desarrollo saludable de los pies de los niños.

Estudio Biomecánico
Análisis avanzado de tu pisada para detectar alteraciones y diseñar plantillas a medida.

Plantillas PersonalizadasPopular
Plantillas a medida basadas en estudio biomecánico para corregir tu pisada.
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Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 22 abr 2026.

Escrito y revisado clínicamente por
Dra. Gisela Gómez López
Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora
Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.
- Máster en Podología Clínica Avanzada — CEU




